La Restauración es un acto crítico mediante el cual el profesional plantea su labor actuando con respeto y sensibilidad frente a la obra de arte y su creador. Filosóficamente debe basarse en disciplinas primarias como la ética y la estética.
La restauración científica debe centrarse en la aplicación de tecnología y una planificación regulada y ordenada. Acorde a estos criterios al ingreso de cada obra, el taller lleva a cabo una rutina documental que consta de:
- Ficha técnica numerada que describe características, diagnóstico e intervenciones.
- Registro fotográfico codificado y numerado que plasma el estado de la obra al ingreso, detalles de las intervenciones y su registro final.
- Archivo de ensayos físico-químicos numerados.
- Elaboración de un informe final para el propietario de la obra en el que se transcriben el seguimiento efectuado en el taller, toda la información recabada sobre la obra, así como el diagnóstico, análisis complementarios, características técnicas de intervención, copias de registro fotográfico y recomendaciones para su exhibición y conservación.